7/7 – Cómo mantener un ambiente fresco y seguro cuando hace calor

Cómo mantener un ambiente fresco y seguro cuando hace calor

Los días calurosos y las olas de calor pueden hacer que las viviendas sean incómodas y, en ocasiones, inseguras.


Cuando las temperaturas interiores se mantienen elevadas durante muchas horas —especialmente por encima de los 27–28°C—, el cuerpo tiene mayores dificultades para enfriarse. Si superan los 30°C, los riesgos para la salud aumentan, sobre todo en personas mayores, personas con problemas de salud o personas que pasan la mayor parte del tiempo en su interior.


En esta página encontrarás:

cómo se acumula el calor en el interior

porque algunas viviendas se calientan más que otras

y acciones sencillas para mantener un ambiente más fresco y seguro

Acciones para los días calurosos

Pequeños cambios pueden reducir la temperatura interior y ayudar al cuerpo a adaptarse al calor.

Cierra cortinas, persianas o contraventanas en las ventanas con sol durante el día.

Ventila cuando el aire exterior se enfríe (normalmente por la noche o a primera hora de la mañana).

Bebe agua con regularidad, aunque no tengas sed.

Descansa en la estancia más fresca del hogar.

Usa un ventilador o crea corrientes de aire si es posible.

¿Por qué el calor en el interior puede llegar a ser peligroso?

El cuerpo se enfría principalmente a través del sudor. Cuando el aire es muy caliente o húmedo, el sudor se evapora más lentamente.

Esto hace que el cuerpo tenga más dificultades para liberar el calor de forma eficiente. La exposición prolongada a elevadas temperaturas interiores puede provocar:

  • deshidratación,
  • mareo,
  • dolor de cabeza,
  • cansancio y debilidad,
  • dificultad para concentración,
  • empeoramiento de enfermedades existentes..

Algunos medicamentos también pueden reducir la capacidad del cuerpo para regular la temperatura, lo que hace más difícil tolerar el calor.

Por eso, gestionar el calor en el interior no es sólo una cuestión de confort, sino también de seguridad.

Señales de alerta que indican que el calor puede ser peligroso

Pide atención médica o contacta con los servicios de emergencia si una persona presenta:

  • confusión o comportamiento inusual,
  • pérdida de conciencia,
  • piel muy caliente,
  • dolor de cabeza intenso,
  • dificultades para respirar,
  • dolor en el pecho.

No esperes si los síntomas son graves.

 Cómo se acumula el calor en el interior

El calor puede entrar en la vivienda y acumularse en ella de varias formas.

Durante el día:

  • La luz solar entra a través de las ventanas
  • Las paredes y suelos acumulan calor (los materiales pesados ​​como el hormigón, el ladrillo o la piedra, retienen más)
  • Los electrodomésticos y los aparatos electrónicos generan calor
  • A menudo las ventanas permanecen cerradas

Incluso cuando la temperatura exterior baja por la noche, el calor acumulado en paredes y muebles puede mantenerse en el interior.

Si no se ventila durante las horas más frescas, el calor se puede acumular día tras día.

¿Porque una habitación puede parecer más caliente que lo que indica el termómetro?

Al igual que en invierno, la sensación de calor en una habitación no depende sólo de la temperatura del aire. Varios factores actúan conjuntamente e influyen en el confort:

  • la temperatura del aire,
  • la temperatura de las paredes, ventanas y otras superficies,
  • el movimiento del aire en la habitación,
  • la humedad del aire,
  • la ropa que se lleva,
  • el calor que produce el cuerpo.

Superficies calientes y radiación solar

La luz solar es uno de los principales motivos por los que las viviendas se calientan. Cuando entra a través de una ventana:

  • atraviesa el cristal
  • incide sobre suelos y paredes
  • estas superficies absorben el calor
  • el calor se desprende lentamente hacia el ambiente

Esto hace que, incluso si la temperatura del aire es la misma, las superficies cercanas a una ventana con sol pueden calentarse mucho más.

El cuerpo también absorbe calor de estas superficies calientes. Por eso, estar cerca de una ventana soleada a menudo da más sensación de calor que estar a la sombra.

¿Qué hacer?

Bloquear el sol antes de que entre en la habitación es muy efectivo. Por ejemplo, los sistemas de sombra exterior (como persianas o toldos) pueden bloquearse entre el 60% y el 90% del calor solar antes de que entre.
Las cortinas interiores también ayudan, pero son menos eficaces porque la luz solar ha atravesado ya el cristal.

Ventilación natural y circulación del aire

La ventilación natural consiste en refrescar la vivienda abriendo ventanas o puertas para que circule aire fresco. Abrir ventanas y puertas ayuda de dos formas:

  • eliminan el aire caliente del interior
  • aumentan el movimiento del aire en torno al cuerpo

Hay dos tipos principales:

  1. Ventilación por una sola apertura: se abre una única ventana y el aire entra y sale lentamente.
  2. Ventilación cruzada: se abren dos vanos en lados opuestos de la vivienda y el aire circula a través de los espacios.

La ventilación cruzada suele refrescar la vivienda más rápidamente, especialmente al anochecer o noche, cuando el aire exterior es más fresco.

Movimiento del aire (ventiladores)

Los ventiladores no reducen la temperatura del aire, pero hacen que el aire se mueva en torno a la piel. Esto ayuda a evaporar el sudor y permite que el cuerpo libere el calor más fácilmente. Un ventilador puede hacer que una habitación parezca notablemente más fresca, aunque el termómetro no cambie.

Humedad

Cuando la humedad es alta, el sudor se evapora más lentamente. Esto hace que el cuerpo tenga mayores dificultades para enfriarse.

Por ejemplo, un día con 28 °C y una humedad elevada puede parecer más caluroso que un día con 30 °C y una humedad moderada. Ventilar durante la noche puede ayudar a reducir tanto la temperatura como la humedad.

Superficies calientes y radiación solar

La luz solar es uno de los principales motivos por los que las viviendas se calientan. Cuando entra a través de una ventana:

  • atraviesa el cristal
  • incide sobre suelos y paredes
  • estas superficies absorben el calor
  • el calor se desprende lentamente hacia el ambiente

Esto hace que, incluso si la temperatura del aire es la misma, las superficies cercanas a una ventana con sol puedan calentarse mucho más.

El cuerpo también absorbe calor de estas superficies calientes. Por eso, estar cerca de una ventana soleada a menudo da más sensación de calor que estar a la sombra.

Si la temperatura interior se mantiene por encima de los 30 °C durante muchas horas y aparecen síntomas, es importante pedir atención médica.

¿Qué hacer?

Bloquear el sol antes de que entre en la habitación es muy efectivo.


Por ejemplo, los sistemas de sombra exterior (como persianas o toldos) pueden bloquearse entre el 60% y el 90% del calor solar antes de que entre.


Las cortinas interiores también ayudan, pero son menos eficaces porque la luz solar ha atravesado ya el cristal..

Ventilación natural y movimiento del aire

La ventilación natural consiste en refrescar la vivienda abriendo ventanas o puertas para que circule aire fresco.

Abrir ventanas y puertas ayuda de dos formas:

  • elimina el aire caliente del interior
  • aumenta el movimiento del aire en torno al cuerpo

There are two main types:

  • Ventilación por una sola apertura: se abre una única ventana y el aire entra y sale lentamente.
  • Ventilación cruzada: se abren dos vanos en lados opuestos de la vivienda y el aire circula a través de la estancia. La ventilación cruzada suele refrescar la vivienda más rápidamente, especialmente al anochecer o por la noche, cuando el aire exterior es más fresco.

Movimiento forzado de aire (ventiladores)

Los ventiladores no reducen la temperatura del aire, pero hacen que el aire se mueva en torno a la piel. Esto ayuda a evaporar el sudor y permite que el cuerpo libere el calor más fácilmente. Un ventilador puede hacer que una habitación parezca notablemente más fresca, aunque el termómetro no cambie.

Humedad

Cuando la humedad es alta, el sudor se evapora más lentamente. Esto hace que el cuerpo tenga mayores dificultades para enfriarse.

Por ejemplo, un día con 28 °C y una humedad elevada puede parecer más caluroso que un día con 30 °C y una humedad moderada.

Ventilar durante la noche puede ayudar a reducir tanto la temperatura como la humedad

Mantén el calor fuera durante el día.

Evitar que el calor entre en la vivienda es una de las maneras más efectivas de refrescarla. Durante las horas más calurosas (normalmente de 12:00 a 18:00):

  • cierra persianas, estores o cortinas en las ventanas con sol,
  • mantiene las ventanas cerradas si la temperatura exterior es mayor que la interior,
  • quedate en la estancia más sombría del hogar, si es posible
  • reduce el uso de electrodomésticos durante las horas de mayor calor.

Incluso los electrodomésticos habituales liberan calor:

  • Televisor: 100-200 W
  • Nevera: 100-300 W
  • Cocinar: 1000 W o más (de forma puntual)

Reducir las fuentes internas de calor ayuda a limitar el calentamiento de la vivienda. Bloquear el calor desde fuera es más fácil que eliminarlo después.

Introduce aire más fresco en el momento adecuado

Cuando el aire exterior es más fresco que el interior (normalmente por la noche o por la noche):

  • abre las ventanas durante 10–20 minutos, si es seguro hacerlo
  • si es posible, abre dos ventanas en lados opuestos para crear corriente de aire (ventilación cruzada)

Esto se llama ventilación cruzada y ayuda a eliminar el aire caliente del interior con mayor rapidez.
Una ventilación breve pero intensa es más efectiva que mantener una ventana ligeramente abierta durante todo el día:

  • utiliza la ventana que te sea más accesible y segura
  • incluso una ventilación breve en una sola estancia es mejor que no ventilar

Si la vivienda dispone de ventilación mecánica o de un sistema de extracción, utilízala para ayudar a expulsar el aire caliente.

Mantén tu cuerpo más fresco y reduce el estrés por calor

Enfriar el cuerpo directamente a menudo es más fácil que enfriar toda la estancia.
Puedes probar de:

  • beber agua con regularidad (en pequeñas cantidades a lo largo del día),
  • colocar un paño fresco o húmedo en el cuello, muñecas o frente;
  • ducharte con agua tibia, si es posible
  • llevar ropa ligera y ancha
  • evitar esfuerzos físicos intensos durante las horas más calurosas (normalmente de 12:00 a 18:00)

Si se te olvida beber:

  • mantén una botella o un vaso en la zona donde pasas más tiempo.
  • utiliza un recordatorio en el móvil si te puede ayudar

Crea un “rincón frío” en tu hogar.

Si tu vivienda se calienta mucho, prepara un espacio pequeño donde poder descansar durante las horas más calurosas:

  • la habitación con menor incidencia de sol
  • un espacio con cortinas o persianas cerradas
  • una zona con movimiento de aire
  • un sitio con fácil acceso a agua y asiento

Esto puede ayudar a reducir la fatiga, especialmente si existe poca energía o movilidad reducida.

Duerme mejor durante las noches calurosas

Las noches calurosas pueden reducir la calidad del descanso y aumentar el estrés por calor. Puedes probar de:

  • ventilar el dormitorio por la noche oa primera hora de la mañana,
  • mantener cortinas o persianas cerradas durante el día,
  • utilizar sábanas ligeras en lugar de mantas gruesas,
  • enfriar el cuerpo antes de acostarse con una ducha o un paño húmedo.

Incluso pequeñas reducciones de temperatura durante la noche pueden mejorar la calidad del sueño.

Si utilizas equipo médico o de asistencia

El calor también puede afectar a algunos equipos, tales como:

  • dispositivos médicos
  • cargadores
  • equipamiento de movilidad

Para reducir riesgos:

  • mantén los equipos lejos de la luz solar directa
  • asegúrate de que el aire pueda circular en torno a los dispositivos que se calientan
  • evita colocarlos cerca de ventanas con mucha exposición al sol

Si notas que el calor afecta al funcionamiento de los equipos, contacta con el servicio técnico o el proveedor correspondiente.

Por qué el calor en el interior es importante para la salud a largo plazo

Pasar muchas horas en espacios interiores muy cálidos puede afectar a la salud a largo plazo.

Para estudiar estos impactos, los investigadores utilizan indicadores de salud de población como AVAD (años de vida ajustados por discapacidad).

Este indicador ya se ha explicado en el módulo de invierno (enlace), donde se utiliza para estimar el impacto de las viviendas frías sobre la salud. El mismo enfoque se aplica también para analizar el exceso de calor en el interior durante el verano.

¡Incluso pequeñas mejoras pueden marcar la diferencia!

Plan de actuación frente a olas de calor

Durante episodios de calor extremo:

  • Cierra cortinas o persianas durante el día
  • Ventila después de la puesta de sol ya primera hora de la mañana
  • Utiliza un ventilador si dispones de él
  • Bebe agua con regularidad
  • Reduce la actividad durante las horas más calurosas (12:00–18:00 h)
  • Pide a alguien que te llame o te haga una visita, o comprueba cómo están otras personas

Si la temperatura interior se mantiene por encima de los 30 °C durante muchas horas y aparecen síntomas, es importante pedir atención médica.

Lista rápida para los días calurosos

  1. Cierra cortinas o persianas en las ventanas con sol
  2. Ventila cuando el aire exterior sea más fresco
  3. Bebe agua con regularidad
  4. Utiliza trapos frescos o duchas para enfriar el cuerpo
  5. Descansa en la estancia más fresca del hogar
  6. Mantén los equipos médicos alejados de la luz solar directa.

Soluciones técnicas opcionales (si se pueden realizar cambios en la vivienda)

En algunos hogares, los hábitos diarios pueden no ser suficientes para mantener una temperatura interior segura durante las olas de calor.

Si eres propietario de tu vivienda o tu arrendador acepta realizar mejoras, algunas soluciones técnicas pueden serte de ayuda.

No tienes que organizar estos cambios solo. Un técnico, instalador o un servicio de vivienda puede brindarte asistencia.

Sistemas de sombreado exterior

Las persianas, contraventanas o toldos exteriores son muy eficaces para impedir que el calor entre en la vivienda. Esta es una de las formas más efectivas de reducir el sobrecalentamiento. Consejos de accesibilidad:

  • Elije sistemas que sean fáciles de operar (controles motorizados o de baja fuerza).
  • Asegúrate de que los interruptores o controles remotos sean de fácil acceso.

Sistemas de ventilación mecánica o ventilación nocturna

Algunos sistemas de ventilación eliminan automáticamente el aire caliente durante las horas más frías, como por la noche. Estos sistemas pueden:

  • Reducir la acumulación de calor en interiores
  • Mejorar la circulación del aire
  • Reducir la necesidad de abrir ventanas manualmente

Consejos de accesibilidad:

  • Elije un sistema con controles sencillos y claramente etiquetados.
  • Verifica quién será el responsable del mantenimiento.

Dispositivos de refrigeración portátiles (con precaución)

Los aparatos de aire acondicionado portátiles o los dispositivos de refrigeración pueden ser útiles en una habitación. Notas importantes sobre accesibilidad y salud:

  • Evita los aparatos pesados ​​que requieren ser movidos con frecuencia.
  • Elije aparatos con controles sencillos.
  • Asegúrate de que los filtros y los depósitos de agua sean fáciles de limpiar.
  • Evita que el aire frío incida directamente sobre tu cuerpo durante periodos prolongados.

Mejoras en ventanas y películas de protección solar

Mejorar el rendimiento de las ventanas o añadir láminas de control solar puede:

  • Reducir el calor que entra a través de los cristales.
  • Mejorar el confort en habitaciones expuestas a la luz solar intensa.

Consejos de accesibilidad:

  • La instalación debe ser realizada por profesionales.
  • Evita soluciones que requieran ajustes manuales frecuentes.

Solicita una evaluación de calefacción y confort

Los servicios locales de energía o vivienda pueden ofrecer evaluaciones para:

  • Identificar las habitaciones con alto riesgo de sobrecalentamiento,
  • Recomendar mejoras adecuadas en la protección solar o la ventilación,
  • Apoyar las solicitudes de mejoras en el edificio.

Esto es especialmente útil si vives en una vivienda de alquiler o protección social.